Llegó la hora de Antal Yaakobishvili. El prometedor central húngaro de 21 años apunta a titular este fin de semana frente al Unionistas de Salamanca y podría, por fin, encontrar algo de continuidad en el CD Tenerife. La lesión de Paco Agüero, que sufre una rotura muscular y bien podría perderse lo que resta de temporada, sumada a la ausencia en el Municipal Reina Sofía de Landázuri por sanción, le abren al joven zaguero las puertas de la titularidad de par en par. Es su momento.
Y es que al coloso nórdico (mide 1,93 y aun así parece de esos a los que es más difícil saltar que rodear) se le ha resistido demasiado la oportunidad de encontrar una pequeña rendija en la muralla que han levantado José León y Anthony Landázuri durante los dos últimos tercios de la 25/26. Porque para cuando Antal aterrizó en la Isla, a finales de enero, Álvaro González estaba ya fuera del club, y del fútbol, y ecuatoriano y madrileño formaban un tándem que funcionaba de cine.
Debutó muy joven, pero ha tenido pocos minutos
Tampoco le ayudó el alta de Facundo Agüero, que no había podido participar durante los primeros meses del año al no estar inscrito por falta de fichas senior y a quien ya conocía de primera mano Álvaro Cervera. Así, Yaakobishvili (suerte que su nombre es corto y sencillo de pronunciar, no como su apellido) fue confirmado como fichaje el 22 de enero y presentado el 23, pero no debutó hasta un mes después, en el partido del 0-1 frente al Arenteiro. Ese día entró en el minuto 98, justo después del gol de penalti de Gastón, y apenas llegó a contactar con la pelota en el puñado de segundos que se jugaron desde que pisó el césped.
Para el futbolista del Girona (a préstamo en la Isla hasta final de curso, pero con opción de un segundo año de cesión una vez certificado el ascenso y hasta una cláusula de compra) la temporada no había sido sencilla. Antal, que fichó por el Girona en categoría juvenil, debutó con el primer equipo a las órdenes de Míchel en un partido de Copa del Rey en enero de 2024. Tenía solo 19 años. Unas semanas después se estrenó en Liga y, ya en la pasada campaña, jugó incluso un partido de Liga de Campeones frente al Arsenal. Su participación con los mayores, eso sí, fue escasa: 400 minutos en cinco partidos entre la 24/25 y la 25/26, en la que fue importante en el ascenso del Girona B a Segunda Federación, tumbando al San Fernando grancanario en la eliminatoria definitiva.
La 25/26 se le ha resistido más de la cuenta
La presente 25/26 debía ser la temporada de su consolidación, pero no ha sido así. Antal firmó en verano por el Andorra, un recién ascendido a Segunda, con el objetivo de encontrar en la categoría de plata la continuidad que le era imposible en Primera. Sin embargo, no contó ni para Ibai Gómez ni para Carles Manso. En Liga, apenas sumó 62 minutos en tres partidos. Solo en uno fue titular (Jornada 4 ante el Eibar) y fue sustituido a los 55 minutos. En los otros dos, contra Burgos y Granada, se quedó en la residual cifra de tres y cuatro minutos, respectivamente.
En Tenerife, desafortunadamente para él, su situación no ha cambiado hasta ahora. No solo tardó un mes en debutar, sino que tuvieron que pasar otros 30 días hasta que volviera a tener minutos de nuevo. Del 21 de febrero en Espiñedo al 22 de marzo contra el Osasuna Promesas en el Heliodoro. Esa vez, eso sí, fueron 13. Su prueba de fuego llegó hace dos fines de semana, en una de las citas más importantes de la temporada para el representativo, la visita a la Ponferradina. Antal fue suplente ese día, pero Agüero se lesionó a los 15 minutos y el húngaro le sustituyó. No lo tuvo fácil de salida: lo primero que hizo fue llevarse un desafortunado golpe que le costó la sangre y antes de terminar la primera vio la cartulina amarilla. Le costó coger el ritmo al partido, lógico, pero aguantó el tipo. Ya contra el Barakaldo, el fin de semana, Cervera le dio la última media hora. Seguramente para que tuviese tiempo de calidad con León, su compañero de eje este fin de semana.
Gusta a Cervera y a Manu Guill
Lo curioso de Antal, que por ahora acumula 124 minutos en cuatro partidos con la elástica blanquiazul, es que no solo cuenta con una trayectoria interesante en el Girona o el prestigio de haber jugado en Primera y Champions siendo muy joven, sino que de verdad maneja el aval del entrenador. A mediados de marzo, cuando solo había jugado un minuto en mes y medio en la Isla, Cervera ya habló muy bien de él. “Creo que es un jugador de futuro muy bueno. Muy bueno. Ojalá esté cómodo y quiera quedarse. No sé si lo sabe, pero lo sabrá si escucha esto. Yo cuento mucho con él porque, me parece muy bueno. Luego hay que verlo jugar, pero me parece un extraordinario futbolista”, dijo entonces el técnico. El momento de verlo es ahora.
También gusta Yaakobishvili a Manu Guill. “Es un jugador que tiene un potencial espectacular. No ha jugado porque la pareja León-Landázuri ha sido intocable porque éramos el equipo menos goleado. Eso no significa que no tenga nivel. Este chico tiene muchísimo nivel y yo creo que vamos a poder verlo los últimos partidos de la temporada. Para el Tenerife es un lujo tener a este jugador: tiene partidos en Primera, en Champions y es internacional con las inferiores de su país. Es una apuesta de presente y de futuro”, manifestó esta misma semana el director deportivo tinerfeñista en Radio Marca Tenerife.
Un final sin apuros, pero ante rivales que van a exigir
Aunque el escenario no sea el más apetecible vista la escasa relevancia que tienen para el Tenerife los tres partidos que restan de curso, los rivales sí que se juegan cosas. Empezando por el Unionistas, que apura sus opciones de jugar la promoción de ascenso. Trabajo para Antal, que apunta a disfrutar, aunque sea tarde y en escasa cantidad, de la continuidad que deseaba al recalar en la Isla. Quién sabe si estas semanas puedan ser determinantes para su futuro en clave blanquiazul.